-¿Cuántos años piensan vivir? -preguntó mi querida Dra. Elisa en aquel curso.
Allí estábamos varios, cuando en mi pueblo todavía había tiempo de asistir a estos eventos, en los que nos escapábamos de la rutina para conocer un poco más sobre cómo vivir mejor.
Las respuestas de algunos asistentes fueron inmediatas:
-Ochenta años, -dijo alguno- y me parecen muchos.
-Yo como setenta, -dijo otra.
-¡Ochenta y cinco!
-Noventa.
-¿Quéeee? Eso es demasiado, -advirtieron varios.
-Pues les tengo una noticia, -continuó la ponente- ustedes son parte de la primera generación que vivirá 110 años, y el problema es que no están preparados.
Así es. La ciencia ha logrado grandes avances para prolongar la vida del ser humano y ha llegado el momento: es nuestra vida la que se verá afectada.
Debemos estar conscientes de que el promedio de vida se ha incrementado y tenemos que trabajar en ello pensando en nuestra propia vida.
¿Cómo? Bueno, lo primero es saberlo; y a partir de entonces, tendremos que pensar en la forma de llevar una mejor vida durante el tiempo que nos habíamos planteado, más ‘esos años’ que la ciencia estará por regalarnos.
La idea es vivir bien y estar conscientes de que ésto no se acaba a los 70.
Finalmente les diré que yo, decidí entonces vivir sólo 115 años.
¿Que cómo voy a lograrlo? Bueno, lo primero es desearlo, y yo puedo asegurarles que lo deseo intensamente; lo demás, tomará tiempo.
De aquí a entonces, compartamos nuestro 'time line'.
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