sábado, 25 de septiembre de 2010

Actividad para el inicio del otoño


Inicia el otoño e inevitablemente vuelvo a la duda sobre la fuente en dónde algún día leí que el día del equinoccio de otoño es posible parar un huevo sobre una de sus puntas. Les aseguro, como todos los años, que yo lo leí en algún lado, que no lo inventé ni lo soñé, pero nunca he sido muy convincente. Sin embargo cada año, en casa, logro que más de uno me acompañe a realizar el rito de hacer que un huevo se mantenga parado sobre uno de sus extremos.
Vale la pena intentarlo y es una excelente actividad de esas que, sólo requieren paciencia, y… algunos huevos.

No tiene truco. Hay que intentarlo una y otra vez, sobre una superficie perfectamente lisa; nada de granos de sal; ningún ingrediente adicional.
La instrucción es probar con uno de los extremos y con el otro, hasta que al soltarlo queda perfectamente parado.

La explicación que recuerdo tiene que ver con la fuerza de atracción de la tierra en esta época precisa; y me da pena comentarlo porque obviamente no tengo pruebas y científicamente debe ser una aberración. Pero este blog no es científico y como dicen en mi pueblo, ‘aquí todo se vale’. Así cada año, también surge la duda de si esta teoría es cierta, y la intensión de realizar el mismo experimento en otra época del año, para por lo menos, descartar que el evento sea posible cualquier día.

Pero al igual que la duda, la intensión de comprobarlo queda allí, ya sea porque a nadie se le vuelve a ocurrir esta actividad en otra fecha o porque (ahora lo pienso) nadie ha querido quitarle ‘el encanto’.

Este año por fin encontré un sitio que refiere tan curiosa actividad:
http://www.rmindependent.com/2009/09/fun-facts-about-the-autumnal-equinox/

Así que puedo decir que no lo inventé, que ‘así dicen en mi pueblo’.

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